| Muy villano sería y muy torpe payés si de la mujer noble hablase de través, pues en mujer lozana, placentera y cortés reside el bien del mundo y todo placer es. Si, después de crear al hombre, Dios supiera que la mujer sería su mal, no se la diera creada de su carne y como compañera; si para bien no fuera, tan noble no saliera. Si no quisiese bien el hombre a la mujer el Amor no podría tantos presos tener; por muy santo o muy santa que se suponga ser nadie sin compañía quiere permanecer. Hay un refrán que afirma lo que yo os digo ahora: Un ave, si está sola, ni bien canta ni llora; el mástil, sin la vela, no puede ir toda hora; va. la berza, con el agua de la noria, mejora. |
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El buen amor
| Si leyeres a Ovidio que por mí fue educado, hallarás en él cuentos que yo le hube mostrado, y muy buenas maneras para el enamorado; Pánfilo, cual Nasón, por mí fue amaestrado. Si quieres amar dueñas o a cualquier mujer muchas cosas tendrás primero que aprender para que ella te quiera en amor acoger. Primeramente, mira qué mujer escoger. Busca mujer hermosa, atractiva y lozana, que no sea muy alta pero tampoco enana; si pudieras, no quieras amar mujer villana, pues de amor nada sabe, palurda y chabacana. Busca mujer esbelta, de cabeza pequeña, cabellos amarillo no teñidos de alheña; las cejas apartadas, largas, altas, en peña; ancheta de caderas, ésta es talla de dueña. Ojos grandes, hermosos, expresivos, lucientes y con largas pestañas, bien claras y rientes; las orejas pequeñas, delgadas; para mientes (fíjate) si tiene el cuello alto, así gusta a las gentes. | Si le envías recados, sea tu embajadora una parienta tuya; no sea servidora de tu dama y así no te será traidora: todo aquel que mal casa, después su mal deplora. Procura cuanto puedas que la tu mensajera sea razonadora sutil y lisonjera, sepa mentir con gracia y seguir la carrera pues más hierve la olla bajo la tapadera. Si parienta no tienes, toma una de las viejas que andan por las iglesias y saben de callejas; con gran rosario al cuello saben muchas consejas, con llanto de Moisés encantan las orejas. Estas pavas ladinas son de gran eficacia, plazas y callejuelas recorren con audacia, a Dios alzan rosarios, gimiendo su desgracia; ¡ay! ¡las pícaras tratan el mal con perspicacia! | De todas esas viejas escoge la mejor, dile que no te mienta, trátala con amor, que hasta la mala bestia vende el buen corredor y mucha mala ropa cubre el buen cobertor. Si dice que tu dama no tiene miembros grandes, ni los brazos delgados, luego tú le demandes si tienes pechos chicos; si dice sí, demandes por su figura toda, y así seguro andes. Si tiene los sobacos un poquillo mojados y tiene chicas piernas y largos los costados, ancheta de caderas, pies chicos, arqueados, ¡tal mujer no se encuentra en todos los mercados! En la cama muy loca, en la casa muy cuerda; no olvides tal mujer, su ventajas acuerda. Esto que te aconsejo con Ovidio concuerda, y para ello hace falta mensajera no lerda. Hay tres cosas que tengo miedo de descubrir, son faltas muy ocultas, de indiscreto decir: de ellas, muy pocas mujeres pueden con bien salir, cuando yo las mencione se echarán a reír. |
hita
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el leon y el raton
elogio del amor
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miércoles, 5 de noviembre de 2014
Muy villano seria
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